Hay quienes consideran que la publicidad subliminal es un invención de los medios masivos de comunicación, por que se afirma que ninguna marca ha vendido nada con imágenes de sexuales en el trasfondo de un anuncio, además, ningún publicista o mercadologó que pertenezca a una agencia publicitaria, estará dispuesto a hacer este tipo de cosas.
Por otra parte, tomando en cuenta que aunque es cierto que existen ciertas pruebas con relación de algunos tipos de procesamiento inconsciente de mensajes publicitarios, los cuales se emiten por debajo del umbral de percepción de los sentidos, éstos son relacionados a la repetición y la facilidad de recordarlos.
En el otro lado de la balanza se encuentran todos aquellos creyentes de los mensajes subliminales, los cuales consideran que la publicidad subliminal es una realidad que tiene alcances insospechados, alcanzando de esta forma un ámbito que le da más modernidad contando y acogiendo los nuevos medios electrónicos.
Además, toman en consideración que el objetivo de los anuncios de este tipo de publicidad, es vender mediante la atracción subliminal de la atención a necesidades reprimidas existentes a nivel subconsciente o inconsciente de la mente del individuo que percibe dicho mensaje.
Especialmente aquella publicidad que utiliza estímulos relacionados con el sexo, puede tener algún efecto en determinadas personas con características especificas, obviamente no solo hablando del ámbito sexual si de otro tipo de medios utilizados para los mensajes subliminales publicitarios, ya que para personas, que en momentos y circunstancias concretas pueden variar; pero, de ninguna manera con los efectos casi extraordinarios atribuidos que algunos consideran que tiene.
En realidad, la publicidad subliminal es un tipo de publicidad que no es bien vista y hasta es prohibida en varios países, por lo que a el mercadologó no le conviene correr un alto utilizando ésta herramienta puesto que se ve expuesto, a que pueda ser castigada por la ley llevándolo frente de los tribunales si es considerada como tal.

